Steven McIntyre, responsable de climateaudit, al estudiar las gráficas de temperaturas históricas que facilita la NASA, notó una extraña discontinuidad en muchas localizaciones de Estados Unidos, todas ellas datadas alrededor de enero de 2000. Se lo comunicó a los responsables de la NASA, que no le facilitaron el algoritmo para tratar de localizar el fallo (la NASA no publica el código fuente que usa para elaborar sus gráficos y que todo el mundo toma luego como base). Con ingeniería inversa, llegó a la conclusión de que el “salto” se debía al famoso bug Y2K al manejar los datos brutos. McKintyre notificó el bug a la NASA, y le reconocieron el error como un “descuido” que sería arreglado al actualizar de nuevo los datos. La NASA, en efecto, ha corregido los datos, eso sí, sin darle ninguna publicidad al asunto. Los resultados son pasmosos: 1998 ha dejado de ser el año más caluroso del siglo XX, algo repetido por el mainstream durante años. Ahora el año más caluroso del siglo XX, al menos en Estados Unidos, es 1934. De hecho, 5 (1934, 1921, 1931, 1938 y 1939) de los 10 años más calurosos en Estados Unidos resulta que ocurrieron antes de la segunda guerra mundial y solo 3 de los 10 corresponden a los últimos diez años (1998, 2006, 1999). Aquí explican todo de forma más detallada y reproducen las dos tablas con el ranking de los años más calurosos, una con los datos antiguos y otra ya actualizados. ¿Se harán eco de estas correcciones los medios generalistas? ¿El bug solo ha afectado a los datos procesados en las estaciones de Estados Unidos o es “global”?

Via: Slashdot.